Expertos de Remica desvelan las claves para reducir el consumo de energía en comunidades de vecinos

Marta 30 Abril, 2015 0

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En los últimos años los usuarios han asistido a un aumento progresivo del precio de la energía y las previsiones auguran que continuará haciéndolo en un mundo cada vez más poblado, en el que el sector residencial continuará siendo uno de los grandes demandantes de energía.

Según datos del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la mayor parte del consumo de energía de los hogares (el 67%) se destina a usos térmicos: el 46% a calefacción y el 21% a agua caliente.

Las instalaciones térmicas son, por tanto, uno de los grandes consumidores de energía en el sector residencial. La empresa de servicios energéticos Remica aporta varios consejos para aquellas comunidades de vecinos que deseen mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones térmicas sin renunciar al confort y disminuyendo su factura energética:

  1. Utilizar equipos energéticamente eficientes

Uno de los pasos que ya se están dando es la sustitución de viejos equipos por otros más eficientes. En este sentido, el RD 1027/2007 ha prohibido desde el año 2010 de manera escalonada el uso de calderas de bajo rendimiento.

 

  1. Confiar en un gestor energético experimentado

Para sacar todo el partido y la máxima eficiencia energética a las instalaciones, es fundamental que se gestionen correctamente. He aquí un papel fundamental de las empresas de servicios energéticos (ESE) que, a diferencia de las empresas instaladoras-mantenedoras tradicionales y de los suministradores de energía, realizan una gestión energética completa de la instalación. Las ESEs son sociedades cuya actividad se basa en conseguir que sus clientes ahorren energía y por tanto que también reduzcan su factura energética pero sin que por ello vean disminuida la calidad del servicio que reciben.

 

  1. Mejorar el aislamiento del edificio

Una vivienda mal aislada térmicamente se caracteriza por necesitar más frío en verano y más calor en invierno. Por muy eficiente que sea el sistema de calefacción o de climatización, si el edificio está mal aislado las facturas energéticas seguirán siendo elevadas. En cambio, pequeñas mejoras en el aislamiento pueden producir ahorros de un 30% en calefacción y aire acondicionado.

 

  1. Individualizar el consumo de calefacción

En las comunidades de propietarios con instalaciones térmicas comunes, en las que no exista la posibilidad de regular individualmente la temperatura de cada espacio, se producen grandes derroches de energía, ya que se proporciona frío o calor a estancias ya estén o no vacías. Este modelo se está quedando obsoleto, en favor de la individualización del consumo. Así lo contempla la Directiva europea 2012/27/UE, que entrará en vigor el próximo 31 de diciembre de 2016 y que se ha transpuesto a la legislación española a través del borrador de Real Decreto publicado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que se espera se apruebe en próximas fechas.

El artículo 14 del borrador del real decreto recoge la obligatoriedad de instalar, antes del 1 de enero de 2017, sistemas de medición individual de calefacción en edificios con una instalación central. Asimismo determina que “cuando el uso de contadores no sea técnicamente viable, se utilizarán repartidores de costes de calefacción en cada radiador” y se establece que “se instalarán los repartidores de costes de calefacción junto con válvulas con cabezal termostático en cada uno de los radiadores de los locales principales, como sala de estar, comedor o dormitorios”.

La individualización del consumo de calefacción es un sistema más justo y equitativo, ya que cada vecino paga por el consumo que realiza. Mejora el confort, ya que permite que cada estancia disfrute de la temperatura que necesite. Y evita el derroche de energía, al consumir solo lo que se necesita.