Detienen a un piloto de los “vuelos de la muerte” en España
Después de años de viajar por el mundo sin ser reconocido, Julio Poch, teniente de fragata retirado, fue detenido el martes a la mañana por la por la policÃa española en el aeropuerto de Maniases. Se lo acusa  en cuatro procesos por la justicia argentina, donde se lo imputa por torturas y participación en los llamados “vuelos de la muerte” en la última dictadura militar que azotó al paÃs sudamericano durante el perÃodo 1976-1982.
La justicia tarde o temprano llega. Ese puede ser el lema de estos últimos tiempos en Argentina y es el caso de cientos de represores que actuaron en la dictadura militar encabezada por las fuerzas armadas en el paÃs más austral del mundo. En este caso, Julio Poch de 57 años, fue detenido por la policÃa española tras los reiterados pedidos efectuados por varios jueces.
Poch era comandante de una lÃnea áerea holandesa Transavia y llegó al aeropuerto de Manises desde Amsterdam como lo indicaba su ruta de vuelo. Para la sorpresa del argentino, fue detenido e inmediatamente una comisión le informó de la existencia de la orden de busqueda y extradición de la justicia de su paÃs. Rapidamente fue trasladado a la dependencia policÃal y luego fue llevado al juszgado de instrucción número 2 de Quart de Poblet, que dispusó su ingreso a prisión sin el beneficio de salir por el pago de una fianza.
Para el arresto del piloto argentino, que partcipo de los trágicos “vuelos de la muerte”, en los cuales se arrojaban vivos al mar a los detenidos desaparecidos del centro de exterminió de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), el juez argentino Sergio Torres habÃa efectuado diversas indagaciones en Holanda para averiguar el paradero del represor. Torres descubrió que tenÃa una doble nacionalidad argentina-holandesa y además actuando conjuntamente con el Grupo de Localización de fugitivos de la policÃa española detectó que el ex oficial de la marina actuaba como comandante de la lÃnea áerea Transavia.
Torres aún no puede descifrar es como la compañia holandesa lo contrató sin antes averiguar sus antecedentes. Según los propios pilotos de la aerolinea y compañeros de Poch ” siempre se conoció el pasado del argentino que no lo ocultaba e incluso vanagloriaba de ello”. Lo que más llamó la atención del juez fue que el represor tenÃa una página en la red virtual Facebook, en la cual obtuvieron los adatos de que vivÃa en la ciudad de Alkmar, está casado y tiene una hija llamada Mariana, la cual no se pudo constatar que fuera legitima o si se la apropio como era común entre los militares que participaron del golpe.Â
Lo cierto, es que los dÃas de gloria del tniente Julio Poch se han terminado. Ahora quedará en manos de la justicia indagar y brindar los detalles de su accionar para que sea juzgado y condenado por tanto dolor causado a las vÃctimas y sus familiares que sólo buscaban vivir en democracia.    Â
Tags: Argentina, Derechos Humanos, Internacional


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